Violencias

Violencias

Desde hace unos años, con indiferencia gubernamental, nos escupen violencia a mares.
Describiré las violencias
para al final sacar conclusiones.

La atención sanitaria privada que necesita de flujos públicos para sobrevivir, renegando de la mano que le da de comer.
Esta etapa privatizadora con discursos mentirosos sobre la ineficacia de la misma actividad que se nos sustrae, genera la violencia contra los usuarios pagadores del sistema público.

Desmantelamiento de la acción pública, que seguimos pagando aún todos, con desprecio y a la vez avidez desmedida.
Administrar nuestros Servicios públicos con voracidad, desde Ambulancias a Bomberos, desde Justicia al agua, desde Vigilantes hasta Registros, desde Parques Nacionales hasta Espacios protegidos, desde Embalses a las Costas, todo es tan detestablemente público que se lo apropian con verdadero hambre.

Desmantelar la Educación y la Cultura, otro objetivo a abatir con saña. Recortar todo lo que sea de todos a favor de Educación privada y con cargas, ideológicas y religiosas, de profundidad.
Reducir la enseñanza pública desde todos los Frentes, maestros, profesores, Becas, Licenciaturas, Escuelas, subvenciones populares, fue hecho con celeridad sospechosa.
La cultura tampoco se libró de la violencia y fue atacada económicamente con mala intención.

La Protección a las mujeres maltratadas tampoco conoció la clemencia. Como la Dependencia fue violentada a ojos cerrados.

La vida y el Derecho al aborto perdió su importancia y su necesidad ante un renegado social, como ministro, azuzado por una Iglesia medieval.

Programadamente desde el sector financiero, se engolosinó a los incautos con vivienda propia y se desahucia hasta a los avaladores octogenarios.

Cerebros insensatos y jugadores del riesgo, se dedicaron a crear productos financieros para embaucar y «asesinar» a clientes confiados.

Los pensionistas ya no son más que ancianos a esquilmar y eliminar a base de sufrimiento y pobreza.

Pobreza energética e infantil destacan sobre las estadísticas con vergüenza ajena.

Dejar sin ayudas a los trabajadores desempleados por años, es considerado como necesario para tratarlos luego como esclavos.

Reforma laboral desquiciante y aplaudida por empleadores ávidos de ganancias rápidas y suculentas.

Pensar y protestar se consideran puro terrorismo y se legisla su represión.

Volver a ignorar la Memoria histórica, con hilarantes justificaciones entre los malditos de siempre, hace más doloso el hecho.

Todo esto y más, es violencia. Una especie de violencia profunda y visceral que tiene dos caminos; no son contradictorios sino sumatorios.
Al inicio y por mucho tiempo nos sentimos abatidos y muy desorientados. Pero no tiraremos la toalla ni dejaremos de luchar.

Ayer una indigna Empresaria que no tiene sensibilidad ni corazón ni respeto a los trabajadores, se atrevió a denostar a los Parados que lo están por culpa suya y sus compañeros.
Además, con desmedida ambición de parasitarnos propuso la esclavización de los mismos obreros, a quienes les niegan Educación y Formación profesional. En una palabra pretenden robar a los obreros sus sueldos con excusas indignas. Pues que sepan que no caben justificaciones para robar y que todo esto es violencia y maldad.

Recuperados del tsunami emocional que se sumó a la crisis existencial, nos ponemos en pie y empezamos a caminar juntos.
Han violentado tanto nuestras vidas que no queda más remedio que contestar con hechos y si éstos son violentos que se aguanten el Gobierno y demás maltratadores sociales.
No nos detendremos y no pararemos hasta revertir esta situación que no nos merecimos.
Quede claro que cada día nos violentan.
No nos queda más remedio que zafarnos de tanta violencia y pagarles con la misma moneda.

Mujeres

Hoy escribiré desde la razón más sentida o desde los sentimientos razonados; sin tregua a la rabia.
Desde el día de la » mayoría absoluta» corren malos tiempos para la mujer. Lo temíamos pero no creímos tanta ignominia en nombre del más oscuro y violento machismo oficial y clerical.
No todo vino desde Gallardón, se apuntaron Mato y Báñez otros gobernantes y las mujeres del PP más ortodoxas en su religión.
Como en un goteo imparable fueron derribando las defensas a favor de la mujer y con ello a la igualdad.
Dejarla sin Ministerio para dárselo a Mato con mucha menor categoría y con escasos recursos. La excusa más dolorosa fue que habíamos exagerado porque no era para tanto el maltrato a la mujer.
Dicho esto con mucha calma y con la contundencia con que Ana Mato expone sus malas acciones. Qué se puede esperar de esa mujer católica que vive «separada» pero negando divorciarse.
Claro, con menos valor ministerial llegó todo lo demás, menos dinero para casas de acogida, más religión a la hora de instar a la mujer a quedarse en casa aguantando, menos teléfonos y telefonistas para el 016, desvirtuando la violencia para dejarla en conflictos de pareja, a la hora de hacer estadísticas se procede a descontar lo que se quiere invisibilizar y como no se puede denunciar sin parte médico de lesiones y éste no vale si no hubo ingreso hospitalario de por lo menos 48 horas, pues perfecto menos violencia y menos muertes.
Ana Mato deja sin píldora del día después a la sanidad pública y otras lindezas sanitarias que irá decretando contra las mujeres.
Mato deja allanado el camino para que entre Gallardón como un Atila, aborto denegado en supuesto tan importante como las malformaciones fetales y algunos otros supuestos como edad y la aprobación paterna, tasas judiciales que impidan a las mujeres denunciar a sus maridos.
Gobierno quita becas de comedor, quita subvención a la dependencia, quita todo lo que puede ser utilizado por la mujer para ir a trabajar.
Báñez reforma a sabiendas que quien se quedará sin trabajo y en su casa serán las mujeres por aquello de «por lo que me pagarán mejor en casa con los niños y los discapacitados».
Wert reforma la educación y la encarece a sabiendas que las madres suplirán sus recortes.
La Iglesia impone sus condiciones a sabiendas que las mujeres serán las perjudicadas junto con sus hijos.
Esta institución arcaizante rezuma rencor y venganza por haber debido aguantar leyes y derechos sociales «modernos» de gobernantes sensatos.
Siendo las generadoras de vida, somos muy apetecibles para todos los estamentos machistas.
De nada vale, o por ello, que seamos brillantes en todo lo que hagamos porque ensombrecemos a la masculinidad mal entendida.
En casa, se pierde el contacto exterior social y dejamos de molestar con nuestras opiniones y nuestra brillantez.
Qué es eso de que hayan más mujeres que no interrumpan sus estudios y lleguen a la Universidad, qué pretenden las mujeres cuando merecen puestos directivos que de siempre fueron masculinos, qué quieren las mujeres saliendo a trabajar y despuntando como capaces de hacerlo todo a la vez, qué quieren dejando en evidencia a los hombres mediocres, ¿qué quieren?
Se sintieron capaces de no aguantar el maltrato machista y cuando lo sobrevivieron se hicieron grandes y fuertes.
Todos esos logros y grandezas femeninas se hacen insoportables a los malos hombres y por ende a curas indignos que además abusan de sus hijos.
Cuanta mujer sometida hizo que su marido fuera reconocido socialmente, por ejemplo la mujer de Juan Ramón Jimenez,Zenobia Camprubí, que se comenta fue la que le escribía sus poemas y demás porque era un hombre depresivo.
Hay muchas, como María Curie que siendo solo ella la descubridora del radio incluyó a su marido.
Hay un sinfín de historias en que las mujeres escribían y componían música o investigaban dejando la gloria a sus maridos. Otras tuvieron que ponerse nombres masculinos para destacar en su arte.
Por suerte no podrán destruirnos y no falta tanto para volver a ser ciudadanas de primera junto a los hombres.
La italiana de clase social alta que escribe barbaridades para no ser la única mujer sometida en esta Europa moderna y aconfesional, quiere ganar su propio dinero para poder desprenderse de ese marido que según nos revela ella,a su pregunta de ¿»si me quieres»? él le responde displicente «a veces»…
El machismo va cediendo terreno gracias a la Igualdad, pero cada tanto tiempo se rebela.
Las mujeres, que transmitimos a los hijos valores humanos, debemos ser conscientes de inculcar nuestros valores de Igualdad. Nada de que la niña sea inferior al niño ni siquiera para salir de fiesta hasta una hora determinada ni para ser sirvienta de los hombres de la casa o para que deje de estudiar a favor de ser ama de casa.
Somos fuertes en tan alto grado que nos quieren pisotear con saña.
Seamos valientes y busquemos cómo apoyarnos y ayudarnos para recuperar TODA la dignidad que pretenden robarnos.
El mañana está aquí y será igual de generoso para todos.