Oportunidad al amor

Oportunidad al amor

De repente un verano
el calor se excede
y cae a plomo
sobre nuestras vidas
Acalorados discutimos
rompemos puentes
sin haberlo querido
no damos oportunidad
al amor herido
Ojalá la teoría
conocida, comprobada
de la pura positividad,
agradecer el día
a día,
nos de oportunidad
de volver a amarnos
con toda la razón
que nos asista.

Verano de ciudad

En la ciudad brillante
hoy vive un verano
demasiado caliente
Camino las calles
que suelen quemar
las blandas suelas
de mis sandalias
El sol es de fuego
sobre la piel
me tapo los ojos
con lentes oscuros
busco alguna sombra
bebo el agua fresca
camino despacio
igual que paseo
Verano sin tregua
ni siquiera lluvia
que refresque el día
tampoco a la brisa
que viene o que va.

De aquí y de allá

Aquí el sol madruga
Allá remolonea
Aquí la playa invita
Allá el tiempo tirita
Aquí quema la arena
Allá el viento se agita
Aquí el calor agosta
Allá la escarcha quema
Aquí la mar se ondula
Allá crecen las olas
Aquí el cielo azulea
Allá el cielo grisea
Aquí el verano se queda
Allá el invierno le gana
Aquí tumbada en la arena
Allá con abrigo de lana
Aquí recuerdo tu risa
Allá te has quedado
alelado
Aquí recuerdo tu mano
en mi mano
Allá se quedó una caricia
Aquí dibujo el recuerdo
Allá mi recuerdo
hace daño

Día a día de un verano cualquiera

Entra con reparos al mar
salpicada de olas y espuma
hasta la cintura
Espera una ola
para zambullirse
y nadar mar adentro
De lejos se gira
mira a la orilla
y flota por un rato
Nada dando vueltas
y vuelve a la arena
Emerge brillante
recogiendo el pelo
lo estruja y retuerce
Se envuelve en la toalla
de pie en la arena
temblando de frío
Mira a los bañistas
al mar y a las olas
que dejan la espuma
festoneando arena
que queda mojada
Se quita la toalla
y la extiende
sobre la tumbona
Sentada en el borde
con gafas de sol
los pies en la arena
contempla las olas
verdes como el mar
Al resguardo del sol
bajo una sombrilla
bebe el agua fresca
de una botella
Se embadurna brazos
piernas,hombros
un poco la espalda
y claro la cara
con crema del treinta
Se acuesta estirada
entregada al sol
pero sin mirarlo
Sintiéndose bella
y también bronceada
imagina la noche
vestida de blanco
Tacones de vértigo
cabellos muy sueltos
camina con cadencia
y una copa de cava
presta a seducir
porque se sabe Reina
de la Noche estival
Cansada se acuesta
en la cama
mirando la Luna
El sol la despierta
y vuelta a empezar

Tarde veraniega

Tarde veraniega

Tarde apacible de verano
con una leve brisa
que me agita el cabello
y refresca la piel.
Risas de niños que juegan
con sonoras zambullidas
el cielo azul tan límpido
y un sol muy caliente
que sigue viaje a Poniente.
Lejanos trinos cantores
se oyen en medio del silencio
que imponen las tardes de estío.
Nadie camina por las calles
recogidos en sus casas
como hago yo y escribo
poemas que riman, sin medidas,
mientras discurre el tiempo
exactamente lento y sereno.