Calor en la tarde

Calor en la tarde

Horas calientes de la tarde
que no refresca la brisa
cálida y desmayada
cuando se atreve a pasar
entre los rayos del sol.
Cielo de azul desteñido
sobre la tierra sedienta
que deja la hierba amarilla
quemada al final del día.
Reverbera en el agua
un sol brillante de oro
a punto de derretirse
casi como en un crisol.
Bandadas de aves
que van y vienen
y vienen y van
por el aire caliente
hasta el verde follaje
en busca de frescor.
el rumor de las hojas
suspende el silencio
y despierta el sopor
de la siesta estival
Lecturas tranquilas
a ritmo de abanico
bajo una pamela
y hamaca de hilo.
Cigarras sonoras
de cada verano
rechinan las alas
sin ningún descanso
hasta que se duermen
llegado el ocaso.
Noche de calor
sin dar un respiro
semeja una fragua
de un antiguo herrero.
El sueño nocturno
se muda de casa
está desvelado

Descansa la semana

Descansa la semana
recostada en domingo
bajo una sombrilla cualquiera
acalorada por un aire
muy caliente de sol
Anduvo la mañana
fresca y cantarina
con trinos de alegría
hasta el mediodía
Hizo la siesta el día
en total silencio
hasta de la fuente
que el agua aquietó
La tarde se despereza
lenta y holgazana
sin más pretensión
que la de abanicarse
con la brisa suave
que espera la noche
que huele a jazmín