Caminando juntos

Cuando se escucha a los 15M el pensamiento se llena de aire fresco y se renueva. Desde Twitter la comunicación fluye y refluye. Esta red social permite transmitir ideas y ellas van impregnando de aromas y tibiezas primaverales al invierno popular. Desde siempre ser joven facilita tener utopías que muchos las catalogan de quiméricas cayendo en la redundancia. Esta primavera social se expande y mi anhelo es que llegue a todas las gerontocracias de este planeta. La libertad de las conciencias no solo es interior y personal. Libres de ideas sin que nos cuelguen el nombre de Disidentes, por ejemplo. Los políticos actuales y que gobiernan, se sienten imbuídos de la Verdad absoluta y se creen defensores de sus pueblos que califican de ignorantes de lo que les pueda suceder. Estos políticos deben dejar paso a los más jóvenes. Actúan paternalmente de quienes no quieren esa tutela. Aire e ideas nuevas en este mundo anquilosado. Nos lo merecemos. En caso de ignorar esa fresca avalancha, los pueblos se juegan hasta la vida. Lo demuestran los árabes que merecen nuestra admiración y profundo respeto.

Primavera social

Igual que el cerezo florecido de mi web, es la primavera española también bautizada como spanish revolution. Soñar con una sociedad más justa y equitativa, unos políticos honestos, una reforma electoral con valor igual para cada voto y unas listas abiertas sin corruptos, trabajo y viviendas dignos, un futuro mejor que el penoso de ahora, son los objetivos más puros que se pueden y deben anhelar. Uno de los slogans más lindos y recomendables es: «Si no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir.» La utopía social no es otra cosa que hacer camino al andar. Mi inmersión en la historia que se mueve en la Plaza Catalunya me ha permitido el honor de soñar con ellos y caminar a su lado.