Un mensaje…

Un mensaje…

Sentada en la arena
miro al horizonte,
que nunca se acaba,
cuando cae el sol.
Ocaso estival
pintado de rojo
se derrama
sobre el agua
como en un espejo
y llega a la orilla
todo ese fulgor.
Sol de verano
se va lentamente
metiendo en el agua
aunque no se baña.
Yo le digo adiós
con toda mi pena
porque yo no voy
Emprende su viaje,
como pasa a diario,
durante seis horas
para amanecer
indemne en tu cielo
para despertarte
Te lleva un mensaje
que le susurré.

De aquí y de allá

Aquí el sol madruga
Allá remolonea
Aquí la playa invita
Allá el tiempo tirita
Aquí quema la arena
Allá el viento se agita
Aquí el calor agosta
Allá la escarcha quema
Aquí la mar se ondula
Allá crecen las olas
Aquí el cielo azulea
Allá el cielo grisea
Aquí el verano se queda
Allá el invierno le gana
Aquí tumbada en la arena
Allá con abrigo de lana
Aquí recuerdo tu risa
Allá te has quedado
alelado
Aquí recuerdo tu mano
en mi mano
Allá se quedó una caricia
Aquí dibujo el recuerdo
Allá mi recuerdo
hace daño

Fiesta mayor

Esta mañana perezosa
se despertó tarde
y en completo silencio
mientras el sol quema
porque ya es verano
Fiesta mayor de mi Villa
musiquera y bailadora
hasta la madrugada
con fuegos artificiales
que colorean el cielo
Fiesta mayor de mi Villa
un concierto de alegría
entre juegos infantiles
y desfile de gigantes
Fiesta mayor de mi Villa
cada noche y cada día
ocho noches y ocho días
Fiesta mayor de mi Villa
fiesta mayor en mi vida

Descansa la semana

Descansa la semana
recostada en domingo
bajo una sombrilla cualquiera
acalorada por un aire
muy caliente de sol
Anduvo la mañana
fresca y cantarina
con trinos de alegría
hasta el mediodía
Hizo la siesta el día
en total silencio
hasta de la fuente
que el agua aquietó
La tarde se despereza
lenta y holgazana
sin más pretensión
que la de abanicarse
con la brisa suave
que espera la noche
que huele a jazmín

Enésimo poema primaveral

Enésimo poema primaveral

Con sigilo y con pereza
llega esta Primavera
dorada de sol
En mil colores estalla
por caminos y las plazas
la arena blanca encandila
brillan las olas del mar
Manojos de florecillas
la alta montaña engalanan
aunque le vuelva a nevar
y en mi soleado balcón
se hacen fuertes
las Begonias
Campánulas y Myosotis
se preparan a brotar
con las Petunias y Bellis
en mis cortos maceteros
con una tierra sedienta
del agua fresca que riego
Las aves que trinan
madrugan
antes del amanecer
para despertarnos
animosos
Ganas de vivir
se tienen
obligados por vivir
a sorbos la Primavera
acabada de venir
sigilosa
y perezosa

Las nubes se van juntando

Como en un complot
silenciosas y lentas
semejando desfiles
con la gama de grises
se juntan las nubes
gruesas y abombadas
anunciadoras perennes
de una inevitable lluvia
Un vientecillo venido
desde montañas lejanas
trae un frío de invierno,
que, ya fenecido,
no se quiere ir
Sin un trueno que avise
ni que caiga un rayo
llueve mansamente
digamos un rato
Al tornar en gasas
finas como un tul
aquellas nubes gruesas
deja de llover
para que vuelva el sol.