La conspiración de los malditos

La conspiración de los malditos

He llegado a varias conclusiones, muy adecuadas a los tiempos que vivimos.
Una es, que «por mucha información recibida no sabemos más».
Leemos periódicos digitales y los de siempre, blogs escritos y con voz, radios y televisiones.
En estas últimas se han puesto de moda tertulias a todas horas, claro que con los mismos tertulianos. En general son periodistas que defienden sus ideologías de modo que ninguno es «neutral» o sea que comenten las noticias, dejando sitio a políticos que pudieran opinar.
Todo esto nos aturrulla y nos apabulla.
Cada día es un carrusel al cual fuimos subiendo muy interesados en informarnos. Así llegamos a saber lo que quieren que sepamos.
Segunda conclusión, nos llegamos a creer las informaciones, sin discriminar mentiras y verdades.
Tercera conclusión, nos ametrallan informativamente y luego las Tertulias machacan y repiten hasta la saciedad.
He llegado a hartarme en el sentido de oír lo mismo a todas horas por los mismos; en el de alimentarme informativamente también.
«Se acabó» dije como María Jiménez.
Basta de dar audiencia a tanto Canal y a tanto personaje mediático infame.
Cuarta conclusión, creo que lo peor deriva de la mala intención del Poder, marearnos, abatirnos y banalizar los temas. «Manoseando» los temas de actualidad política hasta dejarlos como guiñapos, pierden valor.
La prisa machacona por desmigajar una noticia acaba dejándola maltrecha y gastada.
Desde siempre han hecho esto con las cuestiones importantes al convertirlas al Merchandising. Camisetas con caras del Che y otros, pañuelo palestino, llaveros, posters, etc.
Total, no merecemos tanta vileza disfrazada de información mezclada a modo de cóctel y tendenciosa. Podríamos titularlo como una «Maldita conspiración».
Pues como María, digo ¡»Se acabó»!

Una vuelta de tuerca

Las tertulias políticas televisivas deberían cambiar. El hecho que sean periodistas los que opinan sobre la política y de los políticos así como de los Gobiernos, deja en sus manos TODO el Poder Mediático.
En programas de opinión deberían participar entendidos en las materias a comentar.
En el caso que se trate de análisis de Noticias será interesante que sean periodistas.
Tampoco valen combinaciones entre ellos porque deja la Tertulia escorada.
Actualmente los periodistas dan las noticias y las comentan y critican en un ejercicio poco ético según los Códigos deontológicos que les atañen.
Tienen razón los políticos y politólogos en quejarse de que les han ocupado su espacio.
Más razón tienen cuando los periodistas hacen de políticos en tertulias conjuntas.
Para nosotros los expectadores hay confusión e incertidumbre.
Un periodista que opina nos deja la sensación de que quizás sus noticias no sean veraces. ¿Están pasadas por el tamiz de su ideología?
Aún sabiendo que es así, se nos convierte en un irremediable «vocero» de algún Partido en ese momento. Ahora que tanto se habla de «reinventarnos» quizás sea la oportunidad de hacer un espacio televisivo con dos mesas de debate.
Se ha hecho patente la necesidad de devolver a sus sitios a todos a partir del 15M. Quejosos, los periodistas, de que este Movimiento social no les permita entrevistarlos se han dedicado a criticarlo. Peor aún, porque los periodistas no deben verter sus opiniones sino INFORMAR Y CON VERACIDAD.
Su intento encasillarlo y de desnaturalizarlo no es de su incumbencia.
«Zapatero a tus zapatos» y quizás «Renovarse o morir».