Noche de invierno

Noche fría
de estrellas
que titilan mudas
de luna llena
para menguar
Calles dormidas
mojadas de humedad
Luces que cambian
de intensidad
Pasos menguantes
de pocas gentes
Autos que pasan
y dejan huellas
Estancias tibias
huelen a leña
recién quemada
Ruidos y lumbre
acarician sueños
Largas las horas
de invierno
embriagadas
de nocturnidad.

Descansa la semana

Descansa la semana
recostada en domingo
bajo una sombrilla cualquiera
acalorada por un aire
muy caliente de sol
Anduvo la mañana
fresca y cantarina
con trinos de alegría
hasta el mediodía
Hizo la siesta el día
en total silencio
hasta de la fuente
que el agua aquietó
La tarde se despereza
lenta y holgazana
sin más pretensión
que la de abanicarse
con la brisa suave
que espera la noche
que huele a jazmín