Una igualdad de género,pospuesta?

Una igualdad de género, pospuesta?

Mubarak evitó la deriva islámica de Egipto negando el Gobierno a los Hermanos musulmanes,que siempre aspiraron al Poder.Aprovechando la crisis económica, que muchos en laHistoria supieron utilizar con triste recuerdo, prometían trabajo, riqueza y libertad.
La libertad pretendida por el pueblo había sido sustraída por los gobernantes Sadat y Mubarak; les llamaban Faraones por sus maneras y por sus gobiernos eternos que no nacieron de Elecciones democráticas.
Los líderes de las Revoluciones independentistas de los Colonialismos europeos salieron de los Ejércitos árabes.
Por eso es que el Ejército egipcio supervisa y exige gobernar para el pueblo sin derivas islamistas.
En esos países árabes, sin Democracias reales, estamos asistiendo a Primaveras sinceras pero manipuladas a favor de los de siempre.
Los jóvenes luchadores debieran tener conciencia de todo lo que se necesita cambiar; pero tienen prisa.
Las perdedoras evidentes son como siempre las niñas y las mujeres, que hoy sufren violaciones al ir a las plazas.
A ver si dejan gobernar a Al-Baradei y crea las bases reales de una Democracia en igualdad de género.

Tiempos revueltos II

Tiempos revueltos II

Como ya comenté en el 1er capítulo, sedimentar o digerir las noticias electorales era de primera necesidad.
Ahora pienso que todo es más sencillo de entender y lo de cambios en el nuevo siglo con mentalidad del pasado tampoco es tan tremendo.
La democracia con su inevitable sentido de elegir gobernantes parece casi obsoleta para los más jóvenes.
Los que la conocimos de mayores tenemos un sentido de esperanza en el voto y alegría de poderlo hacer.
Sin querer, los que no van a votar por convicción o por pereza intelectual o de la otra, se convierten en copias malas de cualquier dictadura.
Ellos tienen libertad y no la consideran legítima para expresar su desencanto con la política. Pero esta política es la que tenemos y yo prefiero ser libre y votar para cambiar un Gobierno q no me parece bueno socialmente hablando.
Para cambiar hay que ponerse las pilas y votar otros modelos de políticos que abogan por cambios en Ley electoral por ejemplo.
La abulia nunca es buena y en estos momentos tan críticos nos lleva a más hecatombe social.
Los políticos de siempre están felices con el abstencionismo que les permite repetir otra legislatura y con más escaños.
No crean, los jóvenes, que han dado lección cívica porque si miran resultados y quienes nos gobernarán, verán que no han cambiado nada.
Toda esta disquisición me lleva a pensar que nadie revolucionó nada en este comienzo de siglo.
Ganan los de casa y se harán con nuestras haciendas, nada más y nada menos.
También han dado razones para disolver manifestaciones de protesta con las porras y llevarnos ante los Jueces.
Lo siento, pero hubiera sido más útil haber ido todos a votar creo. Por lo pronto para llenarnos de razones cuando protestemos sea en la calle o en Internet.

Adulteración femenina

Adulteración femenina

Mirando una tienda de moda llego a una triste conclusión que nos incumbe a las mujeres.
Según los estudios sociológicos «todo comenzó» a cambiar en el mundo femenino a partir de el uso de la pastilla » antibaby».
Se dieron las condiciones para salir de casa a trabajar sin el inconveniente de un embarazo no deseado, por ejemplo.
Siempre me inculcaron que mi libertad personal dependía de mi independencia económica. Claro que habían más factores a tener en cuenta como la maternidad.
Aquello de que el estudio proporcionaba mejores oportunidades laborales también era cierto en muchos casos. Que tu pareja respetara tus decisiones y te viera como una igual, también era vital.
Obtenidos todos los objetivos, aparecieron otros que se podían sortear o asumir sin perder la independencia. Estas eran las tareas domésticas y las maternales una vez decidido tener hijos.
En muchas ocasiones las compaginamos a costa de un sobre esfuerzo y muchas con el trabajo de una asistenta por horas y también a veces con la participación masculina. Muchas tuvieron unos padres que como abuelos se dedicaron a los nietos.
Hemos reconocido haberlo hecho no muy bien, porque no supimos desentendernos del ámbito doméstico. Hubiera sido el momento de pactar las tareas y las responsabilidades. No lo hicimos porque no pudimos y en las más de las veces nos sentíamos implicadas en labores que no nos eran ajenas. En vista de que lo hacíamos con satisfacción y superando el cansancio, nos lo asignaron sin más.
Al no tener pactos, el lado masculino entendió y dio por sentado que era cuestión de no hacer nada y en caso de reclamación demostrar ignorancia y ser un desastre.
En fin, aunque no está todo conseguido y siempre quedan espacios oscuros se podría decir que íbamos bien.
Pero el machismo siempre asoma y nos cogió desprevenidas.
Para trabajar hay que estar divinas y cada vez más mimetizadas con la figura masculina. También debemos presentarnos a los amigos, familias y
muuuy delgadas entre otros atributos.
Jugando con la salud, en pro (porque es sano no tener sobrepeso) y en contra, no nos hemos dado cuenta que nos estaban subiendo el listón. Mantenerse joven y preciosísima. Esto significa extremadamente delgadas, aunque sea a costa de padecer en mayor o menor grado las terribles bulimia y anorexia.
En esta carrera loca nos vamos hacia la figura andrógina potenciada por las Pasarelas y las modas. Ahora desfila un hombre,creo que es ruso, con Rosa Clará con vestidos de novia. Esa figura equívoca que hemos permitido se imponga como ideal de belleza también nos robará la feminidad. Esta, que se definía por una imagen con las curvas propias de nosotras con caderas y pechos marcados y piernas y brazos torneados, se diluye.
En esa imparable carrera nos seguimos invisibilizando en pro de más androginia. Peor aún es que en el intento de parecer niñas, hasta en la moda de la depilación total, damos paso a una pedofilia encubierta.
Hemos llegado a negarnos y así es como nos vuelve a arrinconar el machismo.
Hace falta parar y ponernos a pensar en ser verdaderamente libres.
Para tenerlo claro solo hay que observar qué mujeres son la delicia masculina, hoy por hoy les deslumbra Beyoncé.