Quien lo diría

A Europa se le ha perdido el respeto. Ya lo dicen, el dinero no tiene patria ni sentimientos, y es así sin que podamos remediarlo.
Mientras esta vieja dama dominó pueblos, su riqueza le dio Poder y gloria por varios siglos.
Los siglos no tienen otra cosa que tiempo envasado en forma años, pero dejan marcas y deterioros funcionales y de los otros. Así pasa que Europa es lenta de reflejos sin perder esa autoestima de grandeza. Ya no es Imperio de nada y sus nietos no la necesitan. Ellos padecieron sus crisis de crecimiento sin que ella los defendiera y por tanto dejaron de tenerle respeto. Ahora tienen dinero apátrida y trabajo propios, sus vidas son autónomas.
Ese dinero ya es global y va y viene como un vendaval que asola a Europa; ni siquiera un bastón la sostiene.
Ella intenta mantenerse de pie con los hombros caídos asombrada de ver como se caen los ladrillos con un simple movimiento de un dedo global.

Indigna vieja Dama

Qué vieja está nuestra querida Europa. Se nos va derrengando a pasos agigantados y no veo ningún Geriatra para sus dolencias.
Una vez dije que ante el auge de Asia, Europa quedaría como un enorme Parque de Atracciones para que los turistas recorrieran sus monumentos y ciudades. Todo sucede con celeridad, exhausta ya no corre sino que camina arrastrando los pies.
Es un continente gastado al que sus políticos dejan caer en favor de sus ávidos deseos de medrar,en lo que puedan y quieran.
Las Instituciones europeas se anquilosan y las Finanzas se quieren dedicar a otros menesteres que no sean sociales.
Reduce gastos y nos ahoga, olvidada por completo de cuando la manteníamos…
Creo que haciendo un análisis retrospectivo, debimos verla venir. Cada tantos años incorporaba una estrella significando el ingreso de algún país. Europa hizo su propio salto hacia adelante para no dejar al descubierto su debilidad.
Tuvo hasta la osadía de inventarse una moneda,el euro, y un Banco para «desbancar» a las individualidades.
Nunca tuvo arrojo para luchar e impedir sonadas guerras balcánicas ni alzar la voz contra otras guerras.
Vivía y quiere seguir como una Dama rica en bancarrota, sentada entre oropeles viejos. Pero ya no puede más y se quiere austera para mantener su discutible dignidad.
Sigue diciendo que es rica y señorial, y desde nuestros pozos de barro la miramos con sorna y con desconsuelo.
Ahora recuerda que había un país que le pedía ingresar,Turquía, mientras le daba largas aduciendo falta de Derechos Humanos y de ser musulmana aunque se definiera laica. Hoy ya no lo pide… prefiere ser asiática…
Merkel fue de visita ayer para convencerla que Europa la quiere.
Queda tan claro que no es cariño sincero que quizás ahora sea Turquía la que eternice los plazos para aceptarla. Se lo tiene merecido.