Noche de invierno

Noche fría
de estrellas
que titilan mudas
de luna llena
para menguar
Calles dormidas
mojadas de humedad
Luces que cambian
de intensidad
Pasos menguantes
de pocas gentes
Autos que pasan
y dejan huellas
Estancias tibias
huelen a leña
recién quemada
Ruidos y lumbre
acarician sueños
Largas las horas
de invierno
embriagadas
de nocturnidad.

Multirealidad

Realidades diversas
son la tuya y la mía
sin haberlo querido
ni siquiera soñado.
Al plegarse el Tiempo
cualquiera de los días
de nuestro Universo
en finísimas cuerdas
como telarañas
nos dejó atrapados
entre dimensiones
que son once o son nueve
incapaces de encontrarnos
en ninguno de los días.
Multiverso infinito
de millones de galaxias
donde tu energía y la mía
giran velozmente luminosas
imitando mariposas.
Aunque acabemos un día
en la zona azul
de la Nada Universal
colisionaremos antes
con la gran Andrómeda,
y entre nubes de polvo
y millones de estrellas,
viviremos enredados
en la novel Remolino
que será nuestra Galaxia.