Caída apocalíptica

Caída apocalíptica

¡El apocalipsis es España!
Nuestra sociedad se tiñe de negro mientras los jinetes van señalando a los corruptos, a los infames y a los malditos…
El 2012 lo dejamos con sorna en manos de los espiritistas, sin darnos cuenta que era nuestro punto de arranque para las desgracias.
No significa que la crisis la predijeran los Mayas,sino que era de esperar tal como describían el cambio planetario.
Según las creencias basadas en la física cuántica y la gestión de las emociones, somos 100% responsables de lo que nos pasa.
Los seres humanos creamos las realidades y así nos va. Esas realidades son el producto de haber errado en nuestras decisiones, entre ellas las tomadas por los Financieros y los corruptos y los políticos. Pero nosotros se lo permitimos todo.
Medrar y sisar en los negocios, aunque fuera en lo más pequeño de la economía sumergida, nos hizo no tener criterio ni ética para juzgar, lo que se quedaban los corruptos, como un delito. «Ya se sabe,todos nos aprovechamos cuando podemos».
Dejamos en manos del Poder la gobernanza del país con la determinación, dicha en voz alta, de que si no nos gustaba pues no los volveríamos a votar, «total cada 4 años los cambiamos».
Interpretamos la Democracia como un juego que se juega cada 4 años y con la creencia de que votar significaba castigar. Ni se nos educó desde el colegio, como lo hacen las Democracias con su asignatura de Ciudadanía, a ejercer el voto según nuestro análisis de quien será el que promete un Programa plausible.
¡A jugar! Simplemente a divertirnos con los votos.
Los políticos y nosotros decidimos dejarnos engañar, cada uno en su parcela de poder. Ellos, a que moviendo las fichas económicas las crisis se podían esconder entre otras cuestiones sociales. Se les fue de las manos, como siempre que nadie los fiscaliza.¡ Nosotros ni pensar en ello! Ya se arreglarían los desastres de la misma forma de siempre y con los mismos reproches de siempre con las herencias recibidas.
Cuando despertamos del sopor de la siesta de bonanza, estábamos con el agua al cuello. Lo peor es que el agua era puro lodo maloliente.
Nadie pudo ni quiso ni supo como hacer para recuperar la situación social.
Aquello de vivir por encima de nuestras posibilidades nos cayó como una losa, teniendo la sospecha que eso hicieron los políticos y los poderes que nos rigen hasta implicarnos en el desaguisado.
Superados los 50 años infames y pobres de la Dictadura, tuvimos el sueño de ser un país rico y feliz. Y pareció que así era.
Cuando la alarma de una crisis devastadora nos trajo a la realidad, volvimos al juego del castigo y votamos a los políticos más retrógrados y menos sensibles con nuestra sociedad. Ellos aprovecharon el descalabro de nuestros votos sin sentido y se lanzaron al derribo de cualquier atisbo de bienestar. El dinero nuestro se lo repartieron entre banqueros, corruptos, empresarios del Ibex y ellos. Eso sí, haciendo públicamente ascos a vivir de nuestras Arcas.
Estamos enfadados, azorados, decepcionados y empobrecidos. Eso sí, con relativo ruido callejero.
En estos años de cambio de paradigmas, todo se ha removido y se ha complicado en nuestras vidas.
Ya nada es lo que era ni tampoco lo será, por más que algo se haga por no seguir cayendo.
Nuestra crisis trae nuevos pensamientos y buenas intenciones, con la convicción de que aprenderemos de nuestros errores.
Ya se sabe que para construir hace falta caer, metafóricamente hablando. Estamos en caída libre y por ahora no hay asideros.
Cada día se acelera todo, casi todos los corruptos van apareciendo para nuestro mayor dolor. Nada va a quedar en pie, porque todo está podrido.
Renaceremos de nuestras cenizas, pero aún estamos abrasándonos en esta hoguera.

Egipto doliente

Egipto doliente

Cuando escribí mi artículo de opinión «del nacionalismo árabe a islamización» en mi blog de worpress.com hace un año, creí ver venir el desastre árabe auspiciado por EEUU en nombre de su» libertad», la de EEUU por supuesto.
Pero siempre la realidad que se impone es más dura que la analizada. Existía un malestar social en Egipto por crisis económica que el islamismo intolerante supo utilizar a su favor; del mismo modo en las demás Repúblicas del Magreb menos Argelia que ya hizo su exterminio ante ese avance.
Ya Mubarak no reconoció el triunfo islamista en las anteriores elecciones porque sabía la deriva religiosa a la que se enfrentaban.
El problema era entonces que siendo gobernantes absolutos se enceguecieron con su propio poder. Así fue como imposibilitaron la democratización de sus países, «malcediendo» terreno político a la religión islámica. Esta les fue minando el terreno hasta ahora.
Esos gobernantes incapaces han traído la desgracia y el dolor.
Claro que EEUU se interesó en apoyar las primaveras, porque en esos países quiere ser quien mande, no los descendientes de los militares anticolonialistas que aún detentaban el poder. En todos los casos las Revoluciones anticolonialistas dejaron laicos sus gobiernos.
Con la presión islamista mundial no era buena solución dejar el Gobierno egipcio en manos de la intolerancia.
Volver al Medievo islamista en nombre de una lectura torcida de su libro sagrado nunca se debió favorecer.
EEUU es un ejército que aplasta todo por donde pasa y dejando tierra quemada como Atila, cree que lo tiene todo de su parte.
Error estratégico de su política dejar en manos guerreras su diplomacia. Por allí donde pasa deja arrasada hasta la sociedad y sus gentes. Solo quedan malas hierbas en pie y tardarán siglos en recomponerse; y es eso tristemente lo que pretenden muy erróneamente.
Traer el Apocalipsis al mundo árabe será su perdición; venganza pura y dura les tocará recibir y no creo que se tarde mucho.

Renovarse o morir

Renovarse o morir

Nos están cambiando el panorama los propietarios de los locales. Al encarecer el alquiler de aquellos de la calle principal, hay una desbandada hacia la calle lateral. Quien iba a decir que ésta dejaría de ser una vía desangelada. Se cumple la verdad que dice que una ciudad que no se renueva se muere. Mi ciudad ha cambiado desde hace años, a golpe de las crisis y de hacerse grande con los capitalinos emigrados. También padeció los aires de grandeza a fuerza del dinero recaudado y otro aún por descifrar su procedencia y se peatonalizó.
En los comienzos de ese crecimiento de habitantes, también creció el parque de comercios. La diferencia fue que estos se inauguraban por poco tiempo y se rumoreaba que era blanqueo de dinero.
Ahora, ni siquiera se rumorea pero continua sucediendo aunque en menor medida.
Hoy, esta crisis tan profunda y sostenida cambia las domiciliaciones de los comercios. Otro cambio, como definen al vocablo crisis…

Ludopatía moderna

Ludopatía «moderna»

Llegó un día en que ya no pude mentirme ni ocultar. Tenía un problema financiero que, a pesar de los zurcidos y remiendos, se me escurría el dinero de las manos.
Vale decir que iba inyectando dinero ficticio en mis cuentas bancarias desde principios de mes.
«Ingreso hoy aquí, mañana lo traspaso a la otra»
Entonces, vivo del dinero que repongo muy deficientemente de mis tarjetas de crédito de forma que agrando la deuda hasta un infinito que sí tiene fin.
A cambio de no jugar en las «tragaperras» ni en Casinos, vivo de mis tarjetas…
Esta manera de sobrevivir fue ocurriendo cada cierto tiempo durante años y llegó una oportunidad en que reduje capital deudor…
A inicios de este año volví a la ludopatía casi consciente de ser una inconsciente. El problema,esta vez, es que no generaba ingresos suficientes para equilibrar mi economía. Avergonzada intenté salirme del lodo con mil trucos diarios de ahorro aunque ya estaba hundida hasta el cuello.
Tomé medidas de ahorro desde todos los «ángulos» vitales.
Agua: llenar un cubo mientras salga fría y luego utilizarla en el WC.
Cerrar la ducha mientras me enjabono el pelo o el cuerpo.
Duchas muy cortitas para no gastar.
Gas: con las medidas anteriores la caldera gasta menos. Como es verano no hay calefacción.
Ya cocinaba muy poco por vivir sola y sigo ahorrando.
Luz: Como hay luz desde temprano hasta tarde, pues no enciendo la luz hasta la noche. Apagaba siempre las luces y desde ahora con más rigor.
Descubrí que viendo la tele tengo luz y apago la del living o la del dormitorio.
Nada de ventilador, me abanico.
Bajando persianas y toldo, refresco la casa para mi sola.
Teléfono: ya cambié Compañías y poco a poco reduzco uso.
Ropa: no compro nada.
Limpieza: reduzco el uso de la aspiradora por tanto ahorro más electricidad.
Reduzco el caudal del agua para enjuagar mi plato y cubiertos que previamente enjaboné sin dejar abierto el grifo.
Comida: intento comprar lo más barato y con la conciencia de que soy una sola persona.
Todo lo hecho es mucho pero no es una solución rápida ni única.
No podía contener uso de tarjetas para los equilibrios imposibles.
Pasé unos cinco meses en la cuerda floja.
Solo me atreví a aceptar un regalo de un viaje, que no debí hacerlo y que así lo pensé, advirtiendo que yo no podía gastar.
En fin, me iba deslizando.
Con poco que dije a una hija enseguida captaron todos mi problema y en menos de veinticuatro horas comenzaba el «Rescate» en toda regla y muy serio.
Hasta ese momento suspiraba entrecortada y de pronto cambió mi respiración.
Agradecida no supe,quizás, demostrarlo con grandes aspavientos como requería mi salida de las arenas movedizas. No sé gestionar mis emociones, las llevo dentro y no permito que afloren. De esto me he dado cuenta hace muy poco tiempo a raíz de un reencuentro personal en que ningún recuerdo emotivo pude rescatar del olvido.
Mi infancia fue «especial » y creo que tiene algo que ver.
Esta nueva época me trajo alivio y sentido de responsabilidad en desarrollo y disposición para demostrarlo.
Pagadas las enormes deudas, corté las tarjetas con tijeras.
Un razonamiento y análisis vital me invadió a solas y a todas horas. Esto sirvió para intentar entender mi vida y las escapadas hacia adelante permanentes. Descubrí un constante gasto para vivir el día a día y un sinfín de Seguros y Reaseguros para que ningún contratiempo nos dejara en dificultades;tapados los contratiempos con el constante endeudamiento crediticio.
De vez en cuando mejoraba las cuentas y de pronto me volvía a endeudar.
Tal como se dice ahora» viví por encima de mis posibilidades»…
Ahora me toca vivir austeramente,no es grave ni me molesta, unos cuantos años.
Nunca puse atención en el precio de nada y ahora tengo claro que lo motivó el pago con tarjetas.
Desde que no las tengo miro y comparo…
Aprendí con una reflexión de mi hijo que «siempre hay rincones donde reducir gastos». Le doy toda la razón.
En el primer momento suprimí Seguros de forma tajante.
¡Pues aún me quedaban algunos después de los quitados en primer momento!
No dejé pagos en mi cuenta, me quedé con una sola, que no fueran los imposibles de quitar.
No se imaginan que sensación de vida nueva tuve y que tengo a pesar de no tener dinero suficiente para ningún «exceso».
Por suerte nunca fui consumidora en Cafeterías ni Granjas de nada que no fuera un café cortado. Ahora voy menos.
Los imprevistos de salud me han hecho gastar pero ya se acabó.
Peluquería que mantuve con frecuencia para no dejar a la vista las raíces que señalaran descuido mientras trabajé. Ahora he ido oscureciendo el tono y continuaré ese camino. Me toca cambiar de Peluquería y lo haré la próxima vez.
Y no crean que no tengo cuidado en el gasto, hace tiempo, contado en años, tengo el pote de la mascarilla para después del champú en la Pelu.
Eso significa que la compro cada medio año o más.
Aún debo revisar gastos y analizar qué queda por suprimir o reducir.
Mi semanal gasto de loterías también tuvo su recorte y dejé un sorteo de 1€; al mes me gasto 4€.
He llevado alguna ropa a vender en tienda de segunda mano, debo llevar más. Es ropa que me queda pequeña y creí buena idea deshacerme de ella pero la crisis llegó a esas tiendas y no compran. Lo dejas y si la tienda saca beneficios te pagan un veinte por ciento, actualmente es el descuento en lo que compres…
Ya vendí mis joyas de oro para pagar Hacienda. Me quedan las de plata para otra emergencia.
Empiezo a reorganizar mi «producción literaria» para ver si empiezo a cumplir mi sueño de toda la vida, ser Escritora…!
Trato de obligarme a caminar cada día y es lo más difícil actualmente.
Me doy cuenta que con el devenir de los años es muy fácil destruir rutinas o posponerlas de un día para otros; en verano por el calor y en invierno por el frío.
Hace unos días se me acabó la crema hidratante de la cara y rápidamente tuve una idea buena sin necesidad de comprar otra.
Tengo muchas muestras gratuitas regaladas en las Perfumerías cada vez que compré algún producto, por lo tanto era el momento de recuperarlas y gastarlas. Las había guardado y muchas veces utilizadas en mis viajes pero aún me quedaban bastantes.
Lo mismo con champú y desodorante y talco y gel de baño y…
Me maquillo muy poco,cada vez menos y tengo todo tipo de coloretes, sombras de ojos, maquillaje, perfilador y no necesito comprar nada.
Otro «vicio» era ir a las Librerías y comprarme libros además de los recomendados en algún programa televisivo cultural. También compraba el libro que algún escritor promocionaba en sus entrevistas. No compraba al tuntún, era únicamente lo que me resultaba interesante. Tengo un buen «fondo de libros» para salvar la sequía compradora.
Ahora debo incidir en mis idas al cajero automático para espaciarlas, reducir cuantía del dinero que retiro. Aunque no sea un dineral, lo es en la medida de la necesaria austeridad.
Empiezo a hacer caminatas cortas y me siento más ágil porque añado un grupo reducido de ejercicios en casa.
Ayer me fui con una libreta y boli al Súper y fui anotando el precio de los productos que compro habitualmente y que ya he dejado como imprescindibles. Me queda pasarlo a una hoja de cálculo de Excel.
Hoy, después de caminar,entré en el Supermercado y seleccioné con rigor( todo a menos de 1€) para disfrutar en la Caja;pagué 4€!!!
Cuando haga la hoja de cálculo desarrollaré la lista semanal, mensual y de más tiempo. Hay productos de diferentes usos que también son de diferente frecuencia.
¡Vaya mundo que he descubierto, saber que compro y cuanto cuesta!
Comprar si es realmente necesario y lo menos caro posible.
Sigo suspirando con menos frecuencia y sin hacerlo entrecortado, buen síntoma.
Desde que empezamos a oír el vocablo crisis, al principio maldito, descubrimos el sentido chino del término que se refiere a «cambio».
Poco a poco la crisis se fue instalando en nuestra vida y en nuestra mente.
¡Vaya cambio para mí, mi nueva vida y mi familia!
Mi crítica situación golpeó mis seguridades, mi diario vivir a mi aire sin precaución ni cuidado, mi relación familiar y la de todos con todos.
La suerte es que existen pilares que sujetan nuestro «techo de protección familiar» y pudimos ser capaces de disentir y discutirnos sin llegar al abismo. La responsable de todo este lío ludopático y de una Hipoteca que firmé «negligentemente» soy yo. Debo ser la que «aguante mi chaparrón» curando heridas de todos aunque sea parcheando con mucho afecto y agradecimiento hasta cicatrizar todo.
Me queda un largo trecho hasta equilibrarlo todo.
Claro está que si la economía se me endereza todo lo demás irá detrás.
Claro que no es el mejor momento para equilibrios que no dependen únicamente de mí.
Claro está que estoy en el declive que traen los años.
Claro que tengo mis achaques y no bien controlados. Nada grave por supuesto pero que siguen los cambios del clima, por ejemplo la artrosis.
Claro está que tengo voluntad y entusiasmo.
Claro que tengo por delante mucha tarea.
Muchos pequeños objetivos que son metas a corto plazo.
En una palabra, volver a empezar desde aquí y ahora.

10/10/2012
Sant Cugat del Vallés.

Sin compasion

Hola : La vorágine de esta crisis, que siempre podrá ir a peor,no nos da tregua. Europa tan vieja no puede hacer de madre de sus hijos, sería el símil. Se derrumba un sistema y ,como sucede siempre, aún no nace el nuevo.
Hace apenas dos años leí un libro de Daniel Stulin, periodista,denunciando al Club Bilderberg. Yo me alarmé con el futuro descrito y la Conspiración de los poderosos( todos conocidos y que conviven entre nosotros) para destruirnos y convertirnos en seres robotizados( un chip debajo de la piel, aceptado x nosotros como necesario para nuestra seguridad…).
Quitados todos los derechos y convertidos en dóciles trabajadores( trabajo precario y mínimo), los europeos perderían su bienestar y derechos. Sin educación,sin salud y sin trabajo: pobres seres deambulantes en este gran Parque Temático.
Muchos lo creímos real( que lo es) pero a largo plazo, poco a poco…
Otros dudaban de tan catastrófico futuro.
Otros reían con lo planteado por Estulin. Aunque este periodista lo único que hizo fue darnos a conocer a los participantes y descubrirnos sus decisiones.
Creo que el razonamiento de este Poder fue bañarnos en una riqueza ficticia ( los años de la burbuja) con el objetivo de dejarnos caer al abismo «aceptando» que solo nosotros fuimos los culpables de ello. La frase tan machacona de que «vivimos por encima de nuestras posibilidades» debería de hacer mella en nuestros espíritus.
Ya estaba decidido, una caída brutal y muy rápida que nos dejara en la más pura catatonia.
Acabado todo no tendríamos capacidad de reacción inmediata. Y así vamos viendo llegar cada semana una nueva oleada de desmanes gubernamentales. Por ahora son capaces de reír en sus ruedas de prensa mientras los desgranan sin pudor y mucho menos pena.
Lo que no tuvieron en cuenta, ni Estulin ni el Club Bilderberg, es que ahora existen las REDES SOCIALES.
Los ciudadanos nos comunicamos y de este modo nacen plataformas como el 15M, DemocraciaRealYa y otros grupos luchadores como Dación en pago de las hipotecas.
Proponemos soluciones y nacen Ideas muy innovadoras en defensa de nuestra Dignidad.
Pero seguimos cayendo sin ver el suelo… Nadie nos pone la red como en el Circo.
La realidad griega nos deja tan asustados que muchos no vemos más salida que el suicidio como el del farmacéutico. ¡En Barcelona hay noticias de que se suicidan cuatro personas cada día!
Con energía nos animamos rechazando tanto pesimismo, pero…
En las redes buscamos salidas y se va sintiendo un silencio parecido al que se hay antes del Tsunami.
Puede llegar una ola inmensa que lo barra todo y nuestros gobernantes no tienen conciencia que también serán barridos.
¿También le tocará al Club Bilderberg?
Creo que se lo merecen y cuando los pueblos defienden sus derechos no hay compasión con los Malditos ni tampoco Paz.

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Consumir para no llorar

Esta mañana de invierno es complicada porque parece que la tan traída crisis nos despierta la loca necesidad de comprar y gastar en la benditas rebajas.
Entramos en un bucle maligno que nos hace dar vueltas a nosotros mismos metidos en la vorágine de una cierta desmemoria.
Como si la crisis no nos incumbiera.
Nos adentramos en la profunda desesperanza con los viejos hábitos consumistas con no se bien que propósito.
Consumir sin sentido de lo que nos propongan las publicidades, ¿por ejemplo?
¿Sabemos discernir entre lo bueno y lo malo?
Sabemos de verdad ¿qué queremos?
¿Nos damos el tiempo justo para pensar con cordura?
También nos queda creer que para qué tantas preocupaciones, porqué preocuparse de lo que vendrá si nosotros no podemos cambiar ni darle solución.
Si no podemos hacer otra cosa que vivir hasta que nos quiten esa posibilidad, pues vamos a enloquecer sin sentido tirando el dinero y la esperanza.
Nos queda la calle para vivir entre cartones cuando todo sea imposible. Comer cuando se pueda y de vez en cuando un Albergue para ducharse y cambiar la ropa una noche que dormiremos a cubierto.
Gracias por los insensatos que nos llevarán de la mano hasta el borde del abismo y con un leve empujón caeremos hasta el fondo.
Mientras tanto, ¡a vivir que son dos días…!