Pensemos todos juntos

Pensemos todos juntos

Pensemos sin sentimientos culposos ni con dolor. Yo planteo un análisis objetivo de nuestra realidad.
En esta Era de Acuario y vaticinado por los Mayas, como la de los nuevos paradigmas, han ocurrido verdaderos cataclismos en España.
Desde el 2012 todo se precipita al abismo, como un «barrido cósmico».
Empiezo a ver lo sucedido con la perspectiva suficiente para imaginar que ha sido una acción colectiva, aunque nos neguemos a admitirlo. Cada grupo social se derrumba en pos del cambio.
Todo sucede con la lentitud propia de la acción grupal, mientras no exorcicemos nuestro demonios colectivos.
Claro que son necesarias, también, las personas clarividentes que nos alumbran los caminos de la justicia colectiva; son hipersensibles y van por delante.
Ahora analicemos lo sucedido.
Personas de todo tipo que amasaron fortunas robando y con corrupciones de doble sentido,corruptores y corruptos. Ellos son necesarios para derribar lo anquilosado, viejo.
Estos «elegidos» no tuvieron conciencia de ser los malditos hasta que hubo necesidad de «limpiar». Entonces se descubrieron solos o a través de sus corruptores o en cruzadas de falso arrepentimiento.
Políticos que se comportan de forma que les perdamos el respeto.
Poderes económicos que, abiertos al cambio sin tenerlo como meta, se lanzan a crear productos tóxicos y a intoxicar a las personas. Por ejemplo, nos intoxicaron con dinero fácil ( hipotecas baratas aunque no fuéramos garantes de cumplimientos firmados).
Fácil fue pedir dinero para lo que se nos ocurriera, porque muchos creímos tener trabajos estables con contratos indefinidos, condición casi indispensable para un préstamo a bajísimo interés, simplificando mucho lo ocurrido.
Cumplimos muchos, sin saberlo, con aquello de juntar dinero para el futuro, que tristemente, muchas veces, era muy cercano. Por lo tanto fue elegir seguir siendo «pobres» ahora, para «morir» ricos. Algunos lo hicieron para dejar a sus herederos un patrimonio, con el secreto y desconocido objetivo de ser queridos siempre ( palabra que así pronunciada define eternidad). A partir de una edad nos falta sentido hasta común y es fácil ser engañados, preferentes incluidas; no es edad para futuribles bancarios.
Otros se sintieron exterminadores y nos quitaron hasta el pan; en un programa diseñado con las dimensiones cósmicas.
Los Mass Media, cumplieron su objetivo de nublarnos la razón para hacernos menos doloroso el camino, aunque quedó la Ira, por ser necesaria. Es así, porque para los cambios se necesitan fuerza y determinación colectivas.
Empezamos un cambio profundo donde todos somos uno y por ello vamos a gestionarlo en común.
Haremos borrón y cuenta nueva, sanando heridas inconscientes y codificando emociones positivas. Lo haremos desde un «nuevo» paradigma, querernos a nosotros para querer a los demás y entre todos cambiarlo todo.
Lo viejo y caduco quedará eliminado, aunque aún oigamos sus estertores.
La nueva sociedad, llegará a partir de nuestra voluntad, personal y colectiva.
Eso sí, habremos de entender que siendo todos uno, en este Universo de posibilidades infinitas, cada persona seguirá siendo responsable de sus actos que no siempre nos parecerán correctos. Para ello debemos tener la voluntad de ejercer la Democracia, con transparencia y con fiscalización públicas, y dejar a los Jueces y abogados ejercer su labor. También estos tendrán nuestro control público.
En la nueva realidad, ahora en 5D, nuestras vidas podrán ejercer de sanadoras; empezamos con el 15M, ( tan poco valorado por muchos y que fue la señal del cambio), y ahora continuamos con Guanyem en Barcelona y Podemos para todos.
¡Vaya maravilla de sociedad podremos conseguir!
Como las ondas en el agua, si tiramos una piedrecita, iremos expandiendo las altas vibraciones que emitiremos con nuestra positividad de cambios.
Hoy, lo creo todo posible porque necesitamos romper con memorias tóxicas. Pensemos que nuestra historia social viene cargada de malas vibraciones, y me refiero desde quizás la Inquisición, si no antes.

País nuevo

País nuevo

Algo está por nacer al calor de la rabia que nos atrapa. Ahora empezamos una época de confesiones indignas y pedido de perdones que no los vamos a aceptar. Supongo que asustados por el rodillo imparable de la Justicia, que no los arrollará más que con multas, se sienten obligados a confesarse públicamente. Tampoco pensemos que están realmente arrepentidos, no lo cuentan todo ni devuelven al Fisco todo lo robado, solo lo hacen para exculpar a los suyos; que tienen demasiadas culpas para ser juzgadas.
Un «Wifero» y un President arrepentidos no son más que corruptos.
Estamos viviendo una renacida Edad Media que nunca debió hacerlo.
Unas elecciones mal votadas, nunca más votar como castigo, aposentaron a unos políticos y demás personas trasnochadas que decidieron devolvernos al Absolutismo. En un Parlamento incapaz de ponerse en contra de ese Régimen, que no votamos para que nos masacren, decretan sus Leyes y derriban hasta la dignidad popular.
Ante la respuesta nuestra votando a los honestos, se santiguan y echan sapos por la boca maldiciéndonos. Empieza la nueva Inquisición, que si no fuera por lo terrible que es, podríamos reírnos de sus locuras antidemocráticas.
Reniegan del Estado de Derecho y deciden que sus adversarios son culpables y deben demostrar su inocencia. Recuerdan los Autos de Fe.
Y ahora los corruptos deciden confesar sus pecados, de gran calado social, porque dicen que así expiarán sus culpas y les otorgaremos el perdón.
Nosotros no somos sus confesores ni somos iglesias. A nosotros nos deben su dinero y a la Justicia pagar con cárcel si les corresponde.
Ante tamaña infamia y viendo pedir perdón, pareciera que asistimos a un parto doloroso de un nuevo país.

Un cuento de nunca acabar

Había una vez, un país mediterráneo en el extremo del Mundo romano. Eran los tiempos nuevos de su renacida Democracia, después de cuarenta años muy oscuros.
Un grupo de hombres elegidos tuvo que rehacerlo todo sin cambiarlo todo. Para ello redactaron una Constitución.
Al cabo de muchos años la reconocieron imperfecta, pero fue lo que pudo ser y sirvió a sus habitantes hasta entonces.
Los políticos, crecidos en esa Democracia, eran los menos críticos porque les beneficiaba. Ellos habían creado los Partidos y se diseñaron las Instituciones a su antojo. La Constitución les protegía y daba normas al respecto.
Estas eran las adecuadas para una Monarquía parlamentaria que nacía con aquella.
Todo era nuevo y relumbraban las leyes de libertades recuperadas como la de libertad de expresión, la de Estado de Derecho, las de las Regiones y derechos forales entre muchas más, la de Estado aconfesional.
Al conjunto de leyes, normas y Sistema de gobierno lo denominaron Transición.
A pesar de las dificultades y de ETA, la vida y la sociedad vivieron el resurgimiento de un nuevo país.
Hubieron elecciones y se pertrecharon de un Gobierno, un Congreso de Diputados y un Senado.
Un buen día ETA dejó de matar y la vida se hizo más bella.
Antes, los políticos descubrieron que podían enriquecerse cobrando comisiones por todo tipo de gestiones y como no era de esperar cada día se hicieron más atrevidos.
Nadaban entre billetes de colores embolsados como basura; los de color lila valían mucho y abultaban menos.
A los políticos se les calificó de corruptos y a los dispuestos a pagarles pues corruptores.
Como la duda existencial de que fue primero, el huevo o la gallina, estos dos tipos de delincuentes intentaron justificarse. No pudo ser y se pidió a los Jueces que dirimieran el grado de delito.
Los Jueces, aunque no siempre imparciales porque eran los políticos quienes los nombraban en altos puestos de la Justicia, desde entonces intentan ser independientes. Como es de suponer no siempre lo consiguen.
Algunos terminan sus brillantes Carreras apartados en cuanto destacan por enjuiciar correctamente. Alguno sobrevive sin saberse hasta cuando.
Entre tanto los políticos consiguen dilatar los procesos hasta que prescriben.
Mientras tanto siguen en sus puestos y consiguen seguir medrando con la cabeza alta y ofendidos de que se dude de su honorabilidad.
Desde hace unos años todo se precipita, crisis financiera y crisis inmobiliaria y la peor que es la crisis de valores democráticos y los de todos los días.
Y claro, saltan por los aires todas las costuras que remendaban los agujeros económicos hechos por los políticos a las arcas públicas.
Ellos medraban a escondidas y hasta con el método de trocear el ingente montón de dinero trucaban cuentas.
Descubrieron en la Geografía que además de países se podía ubicar a los Paraísos fiscales.
Deseosos de vivir como ricos antes que les descubrieran, se excedieron tanto que por eso los descubrimos. De pronto nuestra picaresca saltó al estrado de la más abyecta corrupción casi como un Estrellato vergonzoso.
Cada día algún político» listo» y sus adláteres nos dan la sorpresa de que tampoco era honesto.
Ahora, casi no tenemos tiempo para leer y ver todas las noticias y dedicamos más a unos pocos pero que han robado mucho.
Los listos siguen en política muy bien colocados y sin pagar por sus fechorías, la justicia tarda hasta hacer que prescriban sus delitos; ellos caminan orondos sin contestar a preguntas de los periodistas. Además se ofenden y demandan a los que les recuerdan sus estafas.
Yo no quiero cansar más vuestra audiencia ni agotar vuestra atención, por eso dejo aquí este relato por un tiempo. Les prometo que cuando se juzgue a alguno y sea condenado, a lo que sea, les contaré más.

P.D. Se lo dedico a mi muso, Javier @clamorsegovia

Quien lo diría

Aunque no lo parezca, vamos agotando nuestra capacidad de sorpresa e indignación. Es imposible ver y rever la tele con repetitivas noticias en cuanto debate haya, ni que las noticias nos apabullen.
Escuchar y ver periodistas adscritos a un Partido político que dejan el alma en defender lo indefendible es indignante; trastocan los papeles con los políticos en un teatrillo público que agradecen los Medios.
Además, esos periodistas siguen el guión según lo oportuno; primero defender la honestidad del corrupto hasta que les dicen que ya toca dejarlo caer en desgracia. Cumplen tan fielmente el guión que resultan caricaturescos. Entonces aparece otro corrupto a defender como inocente y vuelta a empezar.
Cada día asistimos al descubrimiento de casos de corrupción y quedamos «patidifusos» con los nuevos personajes. Pensamos,esta vez los encausarán y juzgarán rápidamente. Nada más erróneo, los «malos» tienen el tiempo a su favor.
La Justicia que nos hemos dado dio todas las garantías al Estado de Derecho hasta que los políticos se han apropiado de los dos. Justicia lenta y «sobreseidora» para los corruptos. Estado de Derecho a favor de la mal llamada «mayoría absoluta» que barre todo con Decretos leyes.
Los escándalos siguen y todo es un marasmo con espejismos de justicia que se acaban deshaciendo como en el desierto.
Las quejas salen a la calle y los políticos se hacen los sordos y los ciegos a favor de sus periodistas que darán la cara.
Si las protestas ciudadanas son gigantescas, nos dicen que no lo son tanto y si baja el tamaño se ríen en nuestras caras.
Este verano es raro, calor cuajado de miseria y nada por hacer que no sea protestar.
El Gobierno, descubierto que esto no va a más, nuestra rabia, ha decidido desmontarlo todo hasta dejar un erial.
Esta situación no la imaginamos ni en la peor de nuestras pesadillas. Políticos, periodistas y corruptos se frotan las manos.
A nosotros nos dejan como en la Guerra civil, en la cuneta.

El insoportable goteo

El insoportable goteo

En estos tiempos confusos, el goteo noticiable de corruptos se nos hace insoportable.
Padecimos la burbuja inmobiliaria, sufrimos la crisis financiera, nos acosa la Banca con hipotecas abusivas y sus desahucios, debemos todos el dinero inimaginado para pagarles su nefasta gestión bancaria y el masivo engaño con la adjudicación de Preferentes hasta a enfermos de Alzheimer, los gobernantes nos han engañado y aprovechan el momento para desmantelar nuestro Bienestar, los políticos no acaban de bajar a la calle, los periodistas se frotan las manos con las audiencias y agitan nuestras convicciones, los Jueces aplicaron las Leyes en favor de los poderosos hasta que les aplicaron los recortes y se colocaron a nuestro lado, las Policías se debaten entre cumplir las órdenes o defendernos, en fin…
Mientras todo sucede al ritmo impuesto por la impresentable Troika, los Corruptos han ido apareciendo del mismo modo que los deshielos glaciares dejan al descubierto huesos, vestidos y utensilios de nuestros ancestros.
Todos estos indeseables llevan años vaciando nuestras Arcas y , defendidos por abogados y legislaciones que consiguen alargar los Procesos hasta dejarlos fuera de las merecidas penas carcelarias y de las otras, consiguen pasar a un cierto olvido social.
Ellos ya saben que no cabe otra cosa que «aguantar el chaparrón».
Soportando los focos mediáticos van haciendo sus inciertas vidas hasta que llegue algo más interesante o importante y les desenfoque.
Quizás alguno deba cumplir parte de su condena,nunca «firme», hasta ese día que llegar… llegará como les consuelan sus Abogados. El dinero robado y a salvo de las garras del Fisco les devolverá a su vida y status.
Nosotros, ocupados con nuestros problemas, dejaremos de percibir lo insoportable del goteo porque se hará cotidiano.
Claro, que de vez en cuando no querremos adaptarnos a sus noticiables corrupciones y se nos ocurrirá echarles. Cuando suceda deberemos oír que somos una Turba violenta y encarcelable…