Un mensaje…

Un mensaje…

Sentada en la arena
miro al horizonte,
que nunca se acaba,
cuando cae el sol.
Ocaso estival
pintado de rojo
se derrama
sobre el agua
como en un espejo
y llega a la orilla
todo ese fulgor.
Sol de verano
se va lentamente
metiendo en el agua
aunque no se baña.
Yo le digo adiós
con toda mi pena
porque yo no voy
Emprende su viaje,
como pasa a diario,
durante seis horas
para amanecer
indemne en tu cielo
para despertarte
Te lleva un mensaje
que le susurré.