Tiempos revueltos

Tiempos revueltos

Estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades para entender todo lo que sucede.
Desde el 15M estamos inmersos en cambios sociales de gran calado.
Se nos vino encima un siglo complejo que creo no alcanzamos a abarcar con nuestras mentes de siglo XX.
Pienso que esta puede ser la razón de votar cada vez más a la derecha de la Derecha,sin acomplejarnos.
En nuestra Democracia nueva,desde que podemos votar no hacemos más que utilizar la papeleta para castigar y hasta para jugar a cambiar de gobiernos cada cuatro años.
Debemos aprender para que sirve votar y tomar conciencia del valor para elegir a quienes creemos su programa.
Lo más dramático es que sin haber aprendido nos topamos con unas clases políticas que nos engañan con todo descaro. Ya llevan años haciéndolo y así se destapó el movimiento social contestatario del No nos representan.
Por creer en los cantos de sirenas nos decantamos por PP y caímos al abismo. También caímos por sus anhelos de revancha al haber perdido sus prerrogativas y sus posiciones de privilegio.
Inmersos en una vorágine de recortes, empobrecimiento, incultura, menos salud y nada de educación públicas, estamos bloqueados a todos los niveles. Anonadados asistimos a nuestra destrucción social. Las respuestas son diversas como la propia especie humana. Unos dicen que no hay nada que hacer, solamente resistir hasta que lleguen tiempos mejores. Otros pretenden protestar día si y otro también para dejar constancia ante los poderes públicos. Otros están como inválidos sobrepasados por la desgracia. Otros deciden que mejor es hacerse a un lado para que no les toque nada de lo que sucede. Otros buscan Dioses para rezarles. Otros se sienten llamados por mensajes mesiánicos de independentismos curativos. Estas promesas no garantizan una nueva sociedad sin crisis ni una recuperación del Bienestar. Ahora sí, nos hacen soñar con días felices mientras obviamos el día a día tenebroso de esta época.
Para los políticos catalanes ,por ejemplo, ha sido un bálsamo verse mecidos por anhelos nacionalistas de altos vuelos. Ya no se habla de recortes ¡oh milagro! y todo se reduce a prometer alegrías.
Gobiernos gallego y vasco deciden adelantar elecciones por motivos opuestos.
Hoy votó la ciudadanía y a pesar de los que no quisieron participar, dio mayoría a las derechas de sus Comunidades. Otra vez volvemos al principio, no se ha digerido nada de lo que sucede con los recortes.
Hay que dar la razón al aforismo de que cuando todo va mal irá todavía peor. Como que es lo necesario para luego salir a flote con fuerza.
Las fuerzas centrífugas quieren barrer de las conciencias la realidad y en cada una barrer para su Partido.
Asistimos a un tiempo complejo y creo que debemos dejar sedimentar los últimos eventos para más adelante sacar alguna conclusión ,si cabe, con objetividad.
Por ahora tenemos una sensación de derrota sentimental.

Caminando juntos

Cuando se escucha a los 15M el pensamiento se llena de aire fresco y se renueva. Desde Twitter la comunicación fluye y refluye. Esta red social permite transmitir ideas y ellas van impregnando de aromas y tibiezas primaverales al invierno popular. Desde siempre ser joven facilita tener utopías que muchos las catalogan de quiméricas cayendo en la redundancia. Esta primavera social se expande y mi anhelo es que llegue a todas las gerontocracias de este planeta. La libertad de las conciencias no solo es interior y personal. Libres de ideas sin que nos cuelguen el nombre de Disidentes, por ejemplo. Los políticos actuales y que gobiernan, se sienten imbuídos de la Verdad absoluta y se creen defensores de sus pueblos que califican de ignorantes de lo que les pueda suceder. Estos políticos deben dejar paso a los más jóvenes. Actúan paternalmente de quienes no quieren esa tutela. Aire e ideas nuevas en este mundo anquilosado. Nos lo merecemos. En caso de ignorar esa fresca avalancha, los pueblos se juegan hasta la vida. Lo demuestran los árabes que merecen nuestra admiración y profundo respeto.

Primavera social

Igual que el cerezo florecido de mi web, es la primavera española también bautizada como spanish revolution. Soñar con una sociedad más justa y equitativa, unos políticos honestos, una reforma electoral con valor igual para cada voto y unas listas abiertas sin corruptos, trabajo y viviendas dignos, un futuro mejor que el penoso de ahora, son los objetivos más puros que se pueden y deben anhelar. Uno de los slogans más lindos y recomendables es: «Si no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir.» La utopía social no es otra cosa que hacer camino al andar. Mi inmersión en la historia que se mueve en la Plaza Catalunya me ha permitido el honor de soñar con ellos y caminar a su lado.