Eran las diez

Eran las diez de la mañana,
lloraba el cielo catalán, 
sonó la aldaba 
del palacio
madrileño 
y un ujier llevó al señor 
el sobre lacrado. 
Eran pasadas
las diez de la mañana 
cuando en volandas
un mensajero de palacio
llevó al Congreso
la consabida respuesta 
para ser leída
con solemnidad. 
Eran dos cartas con lacre
sin ninguna gracia 
y muchos estropicios
con embates cobardes
entre dos necios. 

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Dos presidentes

En estos tiempos nuevos 
se escriben entre ellos
cartas con antigüedad 
bien medida y
tan perfeccionista. 
Se saludan con halagos
fríos
mientras se recriminan
diálogos impíos
con mucha ambigüedad. 
Hombres sin talla,
muy hormonados,
sin empatías,
encastillados. 
Como en tiempos
de los retos
con guantes
se ponen hora
y cuentan pasos. 
Tienen testigos 
y muchedumbres
y periodistas
que darán fe 
de haber leído
letra por letra
contestaciones
escritas antes 
de ser recibidas. 
Juego de tronos insano
vilezas de cuento
a cuenta de nosotros
simples villanos.

#Metoo

El otro extremo más extremo de la Mujer, es noticia que nos abre los ojos ante la violencia de género . Las mujeres todas estamos indefensas desde siempre. Pero suponíamos que las más débiles, que lo son, eran anónimas como tú o como yo, porque quiero explicarme bien. Resulta que las del otro extremo, mujeres famosas, sufrieron y sufren el acoso tan vil de ser silenciadas a cambio de trabajo y fama. Un silencio negro como un crespón, que acompañó cada día de trabajo y fama conseguidos. Un llanto amargo como todas. Si existe alguna diferencia, debe ser que estas mujeres tienen al agresor frente a frente cada día sin poder evitarlo. 
Lo bueno de ahora es que se ha cruzado al otro lado, rompiendo la puerta cerrada de cristal, y se van desgranando nombres de indignos seres. Atletas, cantantes, actrices, y cuantas que aún tienen miedo. 
Permítanme que ponga la mano extendida para ayudar a todos los hombres violados y agredidos por lo mismo. 
Hienas que se hartan de dejar sus asquerosas huellas con la tranquilidad de ser impunes, no deben ser ni libres ni bien considerados. 
Ya va siendo hora de quitarse los miedos para que sepan que lo tendrán complicado todos los depredadores. 
Es momento de aprender desde niños, en casa y en la escuela, a no callar ante cualquier ataque. Crecer en autoestima y con valores. 
A respetarnos y querernos lo suficiente para rechazar todo tipo de salvajadas. Todas/os merecemos ser respetados. 

Noche palaciega

La soledad de Carles
cada noche de insomnio
es gótica y las gárgolas
le intimidan sin remedio. 
Ruidos noveles 
que no puede asimilar
en medio del silencio
como sepulcral. 
Desarraigo gerundense,
con miedos nuevos,
hizo que pidiera 
armas y uniformes.
Alma de mártir antiguo,
con moderno 
y sofisticado 
aspecto,
a la espera
de hogueras
modernas
y urnas 
que le desnuden 
de lastres 
que incomoden. 
Como un redivivo
enviado divino
sueña ser el héroe
de un Auca 
con pueblo glorioso 
a modo de otro Noe.
Ya lleva tres noches
este Mesías insomne
hecho un ovillo
mientras las pesadillas 
y los fantasmas 
arañan sus ventanas. 
Nadie le pide
que se inmole
pero está sediento
de glorias…
Hoguera propia
de vanidad insensata,
creyente antiguo
sin iglesia ni credo
envía cartas
como un falso
Lutero. 

Anoche se puso a llorar el cielo de Catalunya y toda esta mañana. Estamos atrapados entre banderas y gestos que nadie arregla con buena voluntad. Y lloramos todos… Los que quieren ser una República de cuento, (“pobre pero honrada”y no tienen idea de lo que nos esperaría y tienen pocos seguidores muy ruidosos; el ruido siempre sirve para tapar lo que no se quiere oír ni pensar. Es como de niños cuando nos tapábamos las orejas con las manos y hacíamos ruido con la boca), porque no la van a disfrutar. La mayoría silenciada porque se nos quedará una Comunidad hecha girones, aunque volvamos a ser autonómicos. Ay Catalunya nuestra, ay qué poco te quieren los del ruido! Hoy nos toca llorar por ti.

La palabra Democracia 

La palabra Democracia nos desborda la boca a todos. Aún sabiendo que ni siquiera en Atenas era realmente cierta. Poderosa palabra que nos sabe a miel, pero que hoy nos atacan con ella. Los políticos no se aburren de colocarla a modo de parapeto mientras se atrincheran para disparar y atacar con ella al ” enemigo”. 
Los periodistas la usan como si jugaran al basket con ella, y siempre encestan porque se lo creen. Se ha puesto de moda ganarse la vida y de paso la efímera fama de ser aplaudido, deambulando todo los santos días por las tertulias. Ninguno se cansa mientras nos cansan a todos. A la vera de la ” posverdad” nadie se avergüenza ni se retracta de decir mentiras que han bautizado como ” medias verdades “. Todos gritan desaforados empuñando esa palabra, democracia, mientras la ensucian y la embadurnan de cieno político. Cada día que pasa en este tiempo de locura libertaria, sin serlo ni pretenderlo, nos quedamos huérfanos de Democracia real y sincera. 
Pasará este huracán político y terremoto imperdonable, no falta mucho. Siempre amanece…
A nosotros, pueblo llano, nos tocará reinvindicar y sanear la palabra maltratada . Será un orgullo, de eso no me cabe la menor duda. 

La palabra Democracia 

La palabra Democracia nos desborda la boca a todos. Aún sabiendo que ni siquiera en Atenas era realmente cierta. Poderosa palabra que nos sabe a miel, pero que hoy nos atacan con ella. Los políticos no se aburren de colocarla a modo de parapeto mientras se atrincheran para disparar y atacar con ella al ” enemigo”. 
Los periodistas la usan como si jugaran al basket con ella, y siempre encestan porque se lo creen. Se ha puesto de moda ganarse la vida y de paso la efímera fama de ser aplaudido, deambulando todo los santos días por las tertulias. Ninguno se cansa mientras nos cansan a todos. A la vera de la ” posverdad” nadie se avergüenza ni se retracta de decir mentiras que han bautizado como ” medias verdades “. Todos gritan desaforados empuñando esa palabra, democracia, mientras la ensucian y la embadurnan de cieno político. Cada día que pasa en este tiempo de locura libertaria, sin serlo ni pretenderlo, nos quedamos huérfanos de Democracia real y sincera. 
Pasará este huracán político y terremoto imperdonable, no falta mucho. Siempre amanece…
A nosotros, pueblo llano, nos tocará reinvindicar y sanear la palabra maltratada . Será un orgullo, de eso no me cabe la menor duda.