8 de marzo

8 de marzo 
Se me ha encendido una lucecita roja y suena un timbre de alarma en mi mente. 

Algo me rechina este 8 de marzo y no deja sorprenderme que todo sean alabanzas bien dichas, con buenas intenciones en una palabra. 

Esta vez todo el mundo y en todo el mundo han celebrado el Día de la Mujer con inmensa alegría y con emoción, como si fuera un despertar social. 

Muchos años hace ya que se proclama el Día de la Mujer y no pasaba de ser una moderada celebración. Cada año un poco más de trabajo para concienciar a las sociedades, con buenos resultados y poco más. 

Pero este año ha explotado como una Mascletá valenciana, en el Mundo entero. 

Temo que sea un despertar mercantilista. 

Temo la banalización del Día, como hacen los mercados ávidos de consumismo. 

Ejemplos hay muchos y entre los más “sangrantes”, las camisetas con el Che Guevara y los pañuelos palestinos. 

Es la forma de restar valor e importancia a las grandes luchas y a los grandes personajes de todas las izquierdas. 

Sólo queda comercializar el Día de la Mujer, según mi temor. 

Tendremos que estar muy atentas para desarticular ese propósito, si es el caso…

Valiosas mujeres somos todas, no permitamos el “derribo” que pueden estar barruntando. 
8/3/2017

Sant Cugat del Vallès