Preguntas con respuestas

Preguntas con respuestas

¿Saben jugar al Dominó infantil colocando las fichas en cualquier lado? Yo sí.
¿Y repetir varias veces el mismo puzzle sin aburrirse? A mí me encanta.
¿Y ensartar los aros de mayor a menor por turno “uno yo y uno tú”?
Es emocionante.
¿A que no es cansino dibujar lo mismo varias veces porque te lo piden? Cada vez te queda mejor.
¿Saben esconderse avisando donde estarán? Es muy emocionante que te encuentren.
¿Saben resolver alguna rabieta sin darle importancia? Desarma a cualquier niño.
¿ Ganar a mirarse sin reír, estando muy seria? Te ríes y te vuelves a reír. Es muy sano.
¿ Dejarse ganar en todos los juegos? Les dejas crecer confiados en sus poderes.
¿Charlar de cualquier tema interesante para un niño? Aprendes que si no hay sol un día nublado, es porque está en la ventana de un dormitorio.
¿Sabes ser cómplice? Con guiños se guardan secretos que no tienen importancia.
En fin, de todo se puede aprender.

Alumna feliz

Alumna feliz

Desde hace un tiempo soy una discípula nueva, de unos niños soñadores, felices e imaginativos.
Mis nietos me pasean mientras los paseo. Ellos me descubren que las cosas no son lo que parecen.
Aprendo que los coches no son solo coches; tienen marcas, matrículas que hablan de sus edades por ejemplo, ruedas con diferentes dibujos y tamaños impensables, nacionalidades que te muestran con escudos y letras, y todo lo que se ve hasta dentro de un coche y nunca dimos importancia.
Bancos de ciudad que también sirven para correr y saltar.
Distancias entre farolas o árboles que se pueden medir contando del uno al … según camines despacio o rápido.
Las palomas corren a pasitos cortos asustadas hasta que prefieren volar. Los gatos nos miran si les maullamos con cariño y saltan haciendo piruetas cuando les hablamos.
Aparecen camiones y no se imaginan de cuantos tamaños diferentes hay. Pasan y pasan para regocijo de nuestras miradas. No sabía que si les saludas, los camioneros te sonríen y saludan con la mano.
En las obras de la calle hay ruidos y obreros que saben explicarnos para que sirven las máquinas.
Los carteles tienen muchas letras iguales a las de nuestros nombres.
Los semáforos nos ayudan a cruzar con sus hombrecitos verdes.
Cuando lavan las calles quedan charcos con ganas de que los pisemos.
Las escaleras de los juegos del parque te llevan a cruzar puentes de cuerdas para los valientes.
Las flores sirven para aprendernos los colores. Alguna mariposa no quiere jugar y se va en cuanto nos acercamos.
Si miras al cielo lo ves rayado de blanco que hizo un avión.
Los coches de la policía a veces no corren y los Bomberos siempre.
Las bicis aparcadas son para analizar, algunas sin rueda ni sillín las vemos tristes, otras nuevecitas con candados están descansando.
Los coches en el parking no duermen porque no tienen ojos.
El supermercado tiene unas cestas de plástico con un asa redonda que ruedan muy bien si nos las ponemos delante enjaezados como caballitos.
Así, se quedan las manitas libres para coger chocolates.
Es inacabable e inabarcable el mundo que aparece ante las miradas infantiles, con explicaciones realmente fantásticas y curiosidad sin fin.
Lo bueno de ser abuelita es que tus nietos se pasan el tiempo charlando contigo mientras te explican y enseñan de todo; caminan contigo muy contentos porque siempre les escuchas.
Da gusto volver a aprender con ellos.

Un delirio

Un delirio

Sí, yo lo enterré Sr Juez…
Llegó a mi casa hace un tiempo traído por alguien.
Me dijo con letras porque era mudo, toda mi valía y mi mal hacer.
Estuve con él repasando la vida y en qué me equivoqué. No lo hice nunca.
Trabajaba, para no tener que verlo nunca, con tesón necesario.
Mis días fueron felices sin él.
Cuando me quedé sin trabajo, supuse que era un corto lapsus de tiempo. Me dediqué a descansar mientras enviaba Curriculums
No pasó mucho y caí en la cuenta que la crisis, también, era para mí.
Comencé a recorrer cafeterías para leer todo tipo de papel impreso con ofertas de trabajo. Anotaba direcciones y enviaba mails y contestaba ofertas. Preguntaba en todos los sitios por si se sabía de alguna oferta laboral.
El subsidio de desempleo se me acabó y pasé a cobrar la ayuda exigua.
Empecé a dejar de dormir plácida y a tener menos apetito.
Hice cambios en mis gastos, priorizando deuda hipotecaria.
Dejé de comer en casa, para no gastar ni gas ni agua ni luz. En el Comedor social me dieron comida, afecto y respeto.
Utilizaba lavabos públicos, lavaba en las lavanderías del barrio.
Cuando llegó el frío cerré las ventanas y puertas con burletes. Con lámparas a pilas pasaba la noche.
En fin, llegué a perder el miedo y fui al Banco a renegociar la hipoteca. Ya sin sonreírme me amenazaron sin clemencia.
Aunque no lo parezca soy optimista y cada mañana salía buscar trabajo.
Al regresar con mi pena, me animaba a esperar un día más.
Sonó el timbre y llegó con ánimo de instalarse. Tan bien presentado y tan bien escrito, era el Auto de Embargo.
Entonces hablé con la PAH ( plataforma antideshaucios) y aplacé el mío.
Me invitó al Juzgado y no pude más, con una cerilla le prendí fuego; solo hasta ennegrecerlo. Guardé las medio cenizas en una cajita y lo enterré en el jardín por maltratador.
Me pidió la hoja del Auto aquel Juez, cuando dije que me había faltado al respeto con duras y feas palabras. Quiso leer tan irrespetuoso Auto, me dijo.
“Ya no vive, Sr Juez”.
Le expliqué que lo había tenido en la silla de reflexionar pero siguió amenazándome hasta que lo asesiné prendiéndole fuego. “Luego me dio pena, Sr Juez”.
“Entonces lo puse en su caja y lo velé”
¡Ay que desvarío, Sr Abogado! se le oyó al Juez.
Yo murmuré lo del entierro y muy alterado me preguntó,
“Sra, por Dios, ¿enterró a ese “cadáver”, un simple papel?”
Si yo lo enterré, Sr Juez…

Robar con desprecio

Robar con desprecio

Creo que robar dinero de las subvenciones públicas para la Formación laboral de los Parados es muy grave. Lo comparo con quitarle de la boca a una persona el bocado de comida que le estamos dando.
Ante la visión del dinero, los bulímicos laborales, no se sacian nunca.
Robar el dinero asignado, con la loable intención de mejorar su capacidad, a los trabajadores y Parados denota desprecio y maldad.
Descubrir que sisando de cada Curso te puedes hacer de un capital debiera ser merecedor de casi “una cadena perpetua”.
Podría lograr entender, que no excusar, chanchullos entre políticos y empresarios. Desde el momento que se hace una Licitación, es muy goloso ganarla con facilidad. Lo malo es hacerlo contra los contrincantes más o menos honestos con sucias artimañas.
Lo peor es que se exprime el dinero público para otorgarse ganancias que debieran haber servido para otros usos de las Administraciones.
Merecen ser juzgados y sentenciados, siempre.
Cuando se roba a los que se necesita ayudar para mejorar su experticidad y la tan manida productividad ( que ni siquiera saben muchos empresarios explicarla), se ejerce una vileza.
Demuestran los ladrones de esas Partidas económicas no tener interés por los trabajadores.
Ahora bien, negar a los Parados la posibilidad de salir de su mala situación, es vil.
Sociedades concienciadas en proporcionar oportunidades laborales a los más débiles, debieran exigir una mayor fuerza sancionadora a los rapiñadores económicos; seguida de una gran transparencia legislada con intención de su verdadero control.
Debiera ser un delito punible de un mayor castigo. Tanto si son empresarios los ladrones de sus trabajadores como si son sindicalistas insolidariamente viles.
A ver si los jueces se sensibilizan y juzgan teniendo presente la gravedad de robar el mejor dinero asignado por los Gobiernos español y europeo.

8 de marzo

8 de marzo

Mujeres y más mujeres
llegan a la plaza
quieren hacer gala
de su dignidad
Hombres de verdad
vienen solidarios
a por los derechos
de todas nosotras
Mareas violeta
roja, verde, blanca
unidas al grito
de “No pasarán”
“Lejos de mi cuerpo
curas y letrados”
“Fuera tus manos
de mi cuerpo
y tu Ley
de mi moral,
indigno ministro
Ruiz Gallardón”

SIRIA

SIRIA

La sola mirada de un niño
desplazado y hambriento
horrorizado y triste
demasiado triste
quita la sonrisa
que tuviste
La sola mirada de una niña
terriblemente asustada
hambrienta y a la deriva
te quita la sonrisa
que tuviste
Mil veces se repite
la masacre humana
que ningún Poder
osa ni quiere detener
Lleva tres años Siria
en delirio de bombas
asesinas
Once mil niños
muertos
como si nada
Siria es la sinrazón
una región milenaria
arrasada y quemada
sin ninguna
consideración
por nada de nada.
Una sola mirada
triste y horrorizada
de niños perdidos
para siempre
no detiene la guerra
de indecentes hombres
malos y ya
convertidos en fieras.